Niños

Es recomendable realizar una primera consulta ortodóncica cuando el niño tiene entre 7 y 8 años. Es importante comprender que esta primera visita no implica necesariamente el inicio inmediato de un tratamiento.

Esta consulta inicial tiene como objetivo realizar una primera evaluación de la oclusión de su hijo, establecer un primer contacto con él y elaborar un diagnóstico preliminar.

Si no se considera necesario iniciar un tratamiento en ese momento, el niño será revisado una vez al año para controlar su crecimiento óseo y la correcta evolución de la erupción de los dientes permanentes.

Cuando sea necesario, se realizará un estudio completo tras la caída de los últimos dientes temporales, durante la transición de la dentición mixta a la dentición permanente definitiva.

Adolescentes

La etapa comprendida entre los 11 y los 15 años corresponde al período en el que se realizan la mayoría de los tratamientos completos de ortodoncia.

Generalmente coincide con la caída de los últimos dientes temporales y la erupción de los últimos dientes permanentes. Es la edad ideal para corregir de forma integral el apiñamiento dental, los espacios entre los dientes y las alteraciones de la oclusión.

Estas anomalías no se corrigen por sí solas, por lo que es en esta etapa cuando la mayoría de los padres acuden al ortodoncista para que sus hijos reciban el tratamiento adecuado.

Los segundos molares suelen erupcionar alrededor de los 12 años, mientras que las muelas del juicio aparecen habitualmente entre los 15 y los 18 años.

Adultos

Los importantes avances tecnológicos de los últimos años han facilitado considerablemente el acceso de los adultos a los tratamientos de ortodoncia.

Técnicas innovadoras y revolucionarias, como los alineadores transparentes, los sistemas de brackets linguales autoligables o los brackets estéticos de cerámica, permiten a un gran número de pacientes adultos beneficiarse de tratamientos discretos y eficaces.

Estos tratamientos pueden realizarse a cualquier edad, ofreciendo el máximo confort y discreción, con la garantía de obtener resultados muy significativos en un plazo reducido.

Nunca es demasiado tarde para mejorar su sonrisa. No existe una edad límite para beneficiarse de un tratamiento de ortodoncia, y hoy en día podemos ofrecer soluciones eficaces, cómodas, discretas y rápidas.